La verdad queridos , lentamente pero a paso seguro (dicen que lo más lento es más constante) voy perdiendo mi credibilidad ante el amor. Que palabra tan más barata, usada, infantil entre más adjetivos negativos. Pues sí, no dudo que cuando él te toca las manos sientas que las mariposas que estaban en tu estómago quisieran salir de su encierro, pero eso no es más que la química de tu cuerpo. Nada de un corazón en forma de “♥”, el corazón no es más que un puño con miles de venas, arterias, sangre con un sin fin de colesterol. ¡Ah! Por supuesto que puedes creer que amas a alguien, así como yo puedo creer que los muertos me hablan. Sin duda cuando la mente se propone algo hasta el más mínimo detalle es evidencia de existencia. Pero quisiera ver queridos, cuanto de ese “amor” no es costumbre, dependencia y obsesión. Vaya, ahora que lo analizo de más me doy cuenta que esto del amor podría bien ser una enfermedad mental demasiado cursi.
Me ando desprendiendo de mi hipotálamo (ya sabían que es lo que controla la emoción ¿verdad?) porqué ya me desespere. Parece ser que las personas que logran una impresión en mis nervios son del mismo saco. De ese saco llena de gente superficial, que son un encanto al principio pero debajo de aquella buena portada no hay más que letras horrendas. Cochinas, de mala intención, copiadas y lleno de morbo .
Por eso les digo que las tentaciones son más seguras que el amor, la tentación siempre permanece en el subconsciente pero el amor solo son gotitas de dulce en la lengua que algún día se terminan de diluir.
Quizás, solo quizás y casi cruzando los dedos y pidiéndoselo a una estrella encuentre a un caballero que cumpla con mi lista exigente para cuasi enamorarme. Sin embargo, por ser mi lista exigente y para el lugar en donde vivo creo que más de la mitad de los que me encuentren atractiva se darán la media vuelta porque solo querían sexo. Sexo, bah. Sobrevaluado y sobre difamado, tranquilos queridos que para eso hay bastantes putas medio cultas, medio guapas, medio o bastante buenas, de costos muy accesibles que no requieren de un compromiso o un dialogo interesante. Mujeres pocas.
He de cerrar esta sesión de amargadas pero felices (si se puede, ya saben…aún tenemos esperanza) diciendo que concuerdo que mientras más esperas, más te alejas ya que tengo problemas con la maldita ley de atracción. Pero más bien creo que hay que andar por la vida con la cabeza en alto, con tu lista de exigencias y no bajar la guardia por decir ‘es mejor que nada’ y seguir tu camino. Ya la vida te dará tus bofetadas y besos correspondientes.